Los conflictos por la tenencia de la tierra
viernes, 21 de octubre de 2011
Enlaces sobre Tenencia de la Tierra en Colombia
El trabajo de William McGreevy sobre la tenencia de la tierra en Colombia en la 2da. mitad del siglo XIX es presentado de manera sintética aquí.
jueves, 20 de octubre de 2011
Juego de Simulación
Juan Antonio Hernanadez nacido en Zipaquira Cundinamarca, campesino arrendatario de una hacienda en las provincia del Tequendama, se ha marchado con su mujer y sus dos hijos a trabajar en parcelas baldías en Tolima, cuando el café empezó a ser un buen negocio. Un señor llamado Uldarico Sierra llego con las autoridades municipales a realizar el desahucio del rancho y tierras con titulo de propiedad en mano de Juan Antonio Hernandez y otras 10 familias. Juan Antonio Hernandez y sus compañeros se habían negado a firmar el contrato o a abandonar la tierra. Sin embargo, fueron desalojados violentamente. Ellos regresaron la semana siguiente a trabajar subrepticiamente sus tierras, para evitar que volvieran las autoridades locales incendiaron los ranchos. Ni Juan Antonio, ni sus vecinos tenían el dinero para contratar un abogado que hiciera valer sus derechos as{i que se vieron desalojados de sus parcelas y convertidos en arrendatarios o aparceros de otros hacendados ante la necesidad de alimentar a sus familias.
Estudio de caso
Es el año 1890 y Juan Diaz trabaja como arrendatario en una finca en la provincia de Tequendama junto a Bogotá. La finca en la que trabaja fue adjudicada a su dueño por la corona Española. Juan ha escuchado de otros arrendatarios y de su propio patrón las ventajas que hay en las zonas de baldíos de clima templado para la siembra de café. Existen baldíos al suroccidente de Cundinamarca que serían aptos para la siembra del café. Juan que ha pensado mucho en marcharse de la finca y convertirse en un hombre independiente y prosperar con su familia en estas nuevas. Finalmente Juan toma la decisión de marcharse a los baldios que hay más abajo de la provincia por Anapoima. Pasan no más de 10 años durante los cuáles Juan abre tierra en el monte y activa las tierras sembrándolas con Maíz y algunas parcelas con café, sin embargo el café requiere de una inversión inicial muy grande en la espera Juan produce en varios baldíos de tamaño pequeño y alejados entre sí productos de subsistencia.
Pronto otros colonizadores llegaron a a la zona y se formaron incipientes mercados. Como estás tierras adquirieron pronto valor los empresarios territoriales de la capital se aproximaron a estas regiones, según lo visto en clase termine lo que sucede en esta historia:
Las respuestas pueden ser:
- El empresario territorial tiene bonos emitidos por el gobierno para cancelar deuda cuyo respaldo son los baldíos, al cambiara estos bonos por baldíos el empresario territorial reivindica la posesión sobre tierras que él dice están incultas, pedro Juan y otros Colonos ya trabajaban hace diez años en estas tierras, pero no tienen dinero para reivindicar sus derechos. Tienen que decidir entre convertirse en arrendatarios o marcharse de las tierras.
- Un empresario territorial rodea con alambre de púas una enorme extensión de tierra y quién dentro de ella se tiene que convertir en arrendatario o se marcha de la tierra.
- Un empresario reivindica la posesión de terrenos ubicados en lugares estratégicos para el control de los caminos y del agua. O reivindica las orillas alrededor de las montañas para apoderarse de facto de las mismas por medio del cultivo de estás enviando a arrendatarios y aparceros para que el pueda reivindicar las explotaciones como propiedad.
- El empresario busca títulos viejos de la corona española que hace valer por actuales.
- El empresario territorial pide una concesión, pero en colusión con el agrimensor agrega a sus propiedades más hectáreas de las que dice en las escrituras. Además posee contactos con comisionistas especializados en Bogotá en la concesión de tierras.
Explicación del juego de Roles
Debe compararse lo recibido por los Colonos con lo recibido por los grandes empresarios territoriales"Entre 1827 y 1937 tenedores de bonos y grandes cultivadores recibieron 1732 concesiones del gobierno para un total de 2657000 hectáreas contra las 315760 otorgadas a Colonos. Sólo se concedieron el 5% de baldíos a poblaciones antioqueñas y solo otro 4% esta representado en parcelas inferiores a 100
hectáreas (pág. 79).
LEGRAND Catherine. Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950). Centro Editorial Universidad Nacional de Colombia. 1988
hectáreas (pág. 79).
LEGRAND Catherine. Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950). Centro Editorial Universidad Nacional de Colombia. 1988
Juego de Roles
A pesar de las leyes de los años 70 y 80 del siglo XIX en Colombia que concedían el derecho a la propiedad de la tierra por la explotación económica de la misma; los Colonos, campesinos que buscaban una mejor vida en las regiones de baldíos -tierras vírgenes-, que hacía 1850 representaban en 75% del territorio colombiano, no pudieron acceder a los derechos de propiedad de los mismos, que arrebataron los terratenientes o empresarios territoriales, a través de la adjudicación de los mismos por medio de bonos emitidos por el gobierno nacional para financiar la deuda pública que eran cambiados por baldíos o usaban estos empresarios territoriales su poder de influencia sobre autoridades locales y del orden nacional.
Los campesinos no pudieron reivindicar sus derechos gracias a que la ley 48 de 1882 encubría costos ocultos en la adjudicación de los baldíos como el pago del agrimensor, el levantamiento de planos, pagar un abogado para el levantamiento de un memorial, los viáticos para llevar a las autoridades lo cales hasta la tierra que estaba trabajando el colono, y el tramite burocrático. Para un terreno de menos de 50 hectáreas los costos excedían el precio de mercado del terreno.
Los baldíos se habían vuelto atractivos tanto para el colono como para el hacendado ya que en las tierras medias y bajas se sembraban o recolectaban los productos agrícolas de exportación con los que Colombia se vinculaba al mercado mundial. Estos productos eran chinchona (de dónde se extraía la quinina para el tratamiento de malaria), el tabaco, banano, café, vainilla, tinturas naturales, índigo, algodón. Tanto empresarios territoriales como colonos respondieron a el estimulo económico y buscaron activar tierras de clima medio y caliente.
El ejercicio que se plantea a los estudiantes por ejemplo en un grupo de 40 estudiantes es que se realice una representación de cuánta tierra fue verdaderamente adjudicada a los colonos en todo el país, ya que los estudios generalmente se concentraban en las concesiones colectivas de Antioquía y Caldas, y se creo con ello el ideal de que la expansión de la agricultura a las fronteras mejoraría la tensión entre hacendados y campesinos a través de un reparto democrático de los baldíos.
Las siguientes son las concesiones a Colonos entre 1827 a 1917. "Entre 1840 y 1914 el gobierno concedió un total de 250760 hectáreas a veintiuna poblaciones en el sur de Antioquia, norte de Tolima y Caldas" (LeGrand pág 58). Como se supone que mínimo 32 hectáreas se adjudicaban a cada Colono más o menos 7600 Colonos obtuvieron derechos de propiedad, estos son los colonos visibles que dieron la ilusión de una frontera democrática. "Según las listas oficiales solo 1256 campesinos lograron obtener concesiones a título del cultivador" en el resto del país para un total de 65000 hectáreas otorgados la mitad de estos en Caldas gracias a los dineros que obtuvieron en la siembra del café. Así quedan solo 628 familias que lograron adjudicaciones en el restos del país.
Supongamos que 40 estudiantes representan 8856 colonizadores que recibieron concesión por título de cultivador. Los 7600 Colonos que recibieron adjudicación en la zona cafetera son representados por 34 estudiantes de los 40. De los seis estudiantes que quedan tres representan las tierras concedidas en Caldas, y solo tres representan a las 628 familias del resto del país.
Los campesinos no pudieron reivindicar sus derechos gracias a que la ley 48 de 1882 encubría costos ocultos en la adjudicación de los baldíos como el pago del agrimensor, el levantamiento de planos, pagar un abogado para el levantamiento de un memorial, los viáticos para llevar a las autoridades lo cales hasta la tierra que estaba trabajando el colono, y el tramite burocrático. Para un terreno de menos de 50 hectáreas los costos excedían el precio de mercado del terreno.
Los baldíos se habían vuelto atractivos tanto para el colono como para el hacendado ya que en las tierras medias y bajas se sembraban o recolectaban los productos agrícolas de exportación con los que Colombia se vinculaba al mercado mundial. Estos productos eran chinchona (de dónde se extraía la quinina para el tratamiento de malaria), el tabaco, banano, café, vainilla, tinturas naturales, índigo, algodón. Tanto empresarios territoriales como colonos respondieron a el estimulo económico y buscaron activar tierras de clima medio y caliente.
El ejercicio que se plantea a los estudiantes por ejemplo en un grupo de 40 estudiantes es que se realice una representación de cuánta tierra fue verdaderamente adjudicada a los colonos en todo el país, ya que los estudios generalmente se concentraban en las concesiones colectivas de Antioquía y Caldas, y se creo con ello el ideal de que la expansión de la agricultura a las fronteras mejoraría la tensión entre hacendados y campesinos a través de un reparto democrático de los baldíos.
Las siguientes son las concesiones a Colonos entre 1827 a 1917. "Entre 1840 y 1914 el gobierno concedió un total de 250760 hectáreas a veintiuna poblaciones en el sur de Antioquia, norte de Tolima y Caldas" (LeGrand pág 58). Como se supone que mínimo 32 hectáreas se adjudicaban a cada Colono más o menos 7600 Colonos obtuvieron derechos de propiedad, estos son los colonos visibles que dieron la ilusión de una frontera democrática. "Según las listas oficiales solo 1256 campesinos lograron obtener concesiones a título del cultivador" en el resto del país para un total de 65000 hectáreas otorgados la mitad de estos en Caldas gracias a los dineros que obtuvieron en la siembra del café. Así quedan solo 628 familias que lograron adjudicaciones en el restos del país.
Supongamos que 40 estudiantes representan 8856 colonizadores que recibieron concesión por título de cultivador. Los 7600 Colonos que recibieron adjudicación en la zona cafetera son representados por 34 estudiantes de los 40. De los seis estudiantes que quedan tres representan las tierras concedidas en Caldas, y solo tres representan a las 628 familias del resto del país.
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