A pesar de las leyes de los años 70 y 80 del siglo XIX en Colombia que concedían el derecho a la propiedad de la tierra por la explotación económica de la misma; los Colonos, campesinos que buscaban una mejor vida en las regiones de baldíos -tierras vírgenes-, que hacía 1850 representaban en 75% del territorio colombiano, no pudieron acceder a los derechos de propiedad de los mismos, que arrebataron los terratenientes o empresarios territoriales, a través de la adjudicación de los mismos por medio de bonos emitidos por el gobierno nacional para financiar la deuda pública que eran cambiados por baldíos o usaban estos empresarios territoriales su poder de influencia sobre autoridades locales y del orden nacional.
Los campesinos no pudieron reivindicar sus derechos gracias a que la ley 48 de 1882 encubría costos ocultos en la adjudicación de los baldíos como el pago del agrimensor, el levantamiento de planos, pagar un abogado para el levantamiento de un memorial, los viáticos para llevar a las autoridades lo cales hasta la tierra que estaba trabajando el colono, y el tramite burocrático. Para un terreno de menos de 50 hectáreas los costos excedían el precio de mercado del terreno.
Los baldíos se habían vuelto atractivos tanto para el colono como para el hacendado ya que en las tierras medias y bajas se sembraban o recolectaban los productos agrícolas de exportación con los que Colombia se vinculaba al mercado mundial. Estos productos eran chinchona (de dónde se extraía la quinina para el tratamiento de malaria), el tabaco, banano, café, vainilla, tinturas naturales, índigo, algodón. Tanto empresarios territoriales como colonos respondieron a el estimulo económico y buscaron activar tierras de clima medio y caliente.
El ejercicio que se plantea a los estudiantes por ejemplo en un grupo de 40 estudiantes es que se realice una representación de cuánta tierra fue verdaderamente adjudicada a los colonos en todo el país, ya que los estudios generalmente se concentraban en las concesiones colectivas de Antioquía y Caldas, y se creo con ello el ideal de que la expansión de la agricultura a las fronteras mejoraría la tensión entre hacendados y campesinos a través de un reparto democrático de los baldíos.
Las siguientes son las concesiones a Colonos entre 1827 a 1917. "Entre 1840 y 1914 el gobierno concedió un total de 250760 hectáreas a veintiuna poblaciones en el sur de Antioquia, norte de Tolima y Caldas" (LeGrand pág 58). Como se supone que mínimo 32 hectáreas se adjudicaban a cada Colono más o menos 7600 Colonos obtuvieron derechos de propiedad, estos son los colonos visibles que dieron la ilusión de una frontera democrática. "Según las listas oficiales solo 1256 campesinos lograron obtener concesiones a título del cultivador" en el resto del país para un total de 65000 hectáreas otorgados la mitad de estos en Caldas gracias a los dineros que obtuvieron en la siembra del café. Así quedan solo 628 familias que lograron adjudicaciones en el restos del país.
Supongamos que 40 estudiantes representan 8856 colonizadores que recibieron concesión por título de cultivador. Los 7600 Colonos que recibieron adjudicación en la zona cafetera son representados por 34 estudiantes de los 40. De los seis estudiantes que quedan tres representan las tierras concedidas en Caldas, y solo tres representan a las 628 familias del resto del país.
Ok, profe sería bueno que publicaras alguno de los aspectos a través de camaleo o slideshare, pero vas bien falta la publicación del toondoo
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